Luciano revisaba algunos pendientes cuando una llamada captó su atención; al ver el número, no dudó en responder. Al parecer ya tenía respuesta a un mensaje enviado a Marco Barzinni.
—Luciano…
—Luciano D’Angelo, tu asistente me localizó y me dijo que era imperativo que me comunicara contigo.
Luciano dejó lo que estaba haciendo, se levantó de su asiento y salió a su balcón.
—Es correcto, señor Barzinni.
—Hasta donde tengo entendido, tú y yo no tenemos alguna relación, ¿qué es lo que no puede