Antonio lo miró con dureza.
—¡Eso no significa nada!
—Significa todo, señor.
Domenico dio un paso más cerca para mostrar respeto al nombre grabado en aquella placa de mármol.
—Vincenzo Moretti no seguía órdenes, él las daba. —dijo Domenico mirando al hombre a su lado. —Su padre no respondía ante políticos; los colocaba, tal como lo hará usted de ahora en adelante.
Antonio no lograba visualizar al hombre que le planteaba con el que él conocía.
—Vicenzo Moretti no evitaba el crimen, lo contenía y