Esperar que pasen 48 horas podría parecer poco tiempo para quienes deben tomar una decisión crucial; para quienes esperan algo bueno o a alguien, debe ser una eternidad, pero para quien ya no tiene nada, ni nadie, el tiempo bien puede ser devastador.
Esto mismo era lo que estaba ocurriendo en este preciso momento con Laura, quien, mientras intentaba dormir por medio de pastillas, se topaba con recuerdos o sueños que iban y venían, solo para mostrarle un pasado que ella misma parecía haber olvida