Massimo sentía que este día no podía ser más largo, hace poco más de 6 años él había traído a sus hijos consigo para darles un mejor futuro y, ahora veía como uno de ellos prácticamente estaba perdido.
- ¿Qué sucede con Paolo, Luciano? ¿De qué quieres hablar?
- Creo que te será de interesante saber que tu hijo me debe diez millones de euros.
- ¿CÓMO? ¿QUÉ COSAS DICES? ¿AHORA QUE COSA HIZO?
- Lo mismo me pregunto, vine a Italia a buscar una respuesta y me acabo de topar con algo mucho peor que tener que pagar esa cantidad al banco.
- ¿Qué otra cosa hizo Paolo? -dijo Massimo masajeándose la sien, pues sentía que algo mucho peor venia en camino.
- ¿Sabes dónde está tú hijo ahora? -pregunto Luciano con seriedad.
- En La Toscana en casa de tu abuela Ekaterina.
- ¿Estas completamente seguro? ¿Su esposa? ¿Sabes algo de ella o su bebé?
- Luciano, déjate de rodeos, ya dime que lo que traes, no estoy entendiendo esta llamada.
- Bien, no me voy a andar con rodeos… Vine a Florencia a bus