Se creaban líneas de agua en el vidrio de la ventana por la tenue lluvia que bañaba la ciudad en esos últimos meses del año.
Aunque el estómago de Emely no estaba ayudando nada esa tarde, sabía que debía mostrarse impecable en la reunión. Era un asunto de orgullo personal, porque si todo salía bien, eso quería decir que podría mostrarse vencedora y exitosa frente a Ian.
La empresa de Ian trabajaba su publicidad con la empresa de Emely, así que eso la obligaba a verlo paseándose por allí cada ci