Capítulo 36: Te odio.
Lucas, con el corazón apretado por la preocupación, intentó consolarla con gestos suaves y palabras de aliento. Sin embargo, en su interior, sabía que lo mejor era llamar al doctor.
Salió corriendo de la habitación, la mente de Ximena estaba llena de ansiedad por lo que podría descubrir.
El pasillo del hospital parecía interminable mientras Lucas buscaba desesperadamente al médico. Finalmente, divisó al doctor y corrió hacia él, con el corazón latiéndole con fuerza en el pecho.
El médico, al es