Capítulo 37: El apoyo de Lucas.
Los días comenzaron a pasar, Lucas seguía yendo al hospital aunque Alejandro ya no se pasaba por ahí.
—Pronto te darán de alta —mencionó Lucas, con una expresión preocupada en su rostro.
—¿De qué me sirve? No tengo a dónde ir. Seguro Camila no me dejará quedarme en la casa de mi madre. Después de que mi padre «falleciera», ella heredó esa casa que era de mi madre. Yo me quedé sin nada, y no puedo acudir a Paulina porque ella y yo nunca fuimos amigas. Ella solo quería hacerme daño.
—Ximena, ya e