Monique entró en la habitación con una tarea en mente. Luego se acercó al armario que compartía con su esposo, donde guardaban su ropa. Abrió el gabinete y estiró la mano para alcanzar una maleta que estaba encima. Sin embargo, por más que se estirara, no podía llegar. Estaba colocada demasiado alto, hacia el extremo lejano del armario, fuera de su alcance.
Monique soltó un profundo suspiro. Después, buscó en la habitación algo que pudiera usar como escalón para alcanzar la maleta. Lamentableme