Monique miró a su amiga Shana cuando sonó el timbre de su teléfono. Notó que Shana lo miró brevemente antes de levantar la vista hacia ella. Por la expresión en el rostro de Shana, Monique supo quién estaba llamando.
Era Joshua… o Jacob.
—Monique, tu esposo —dijo Shana, con un tono cargado de tristeza.
Una sonrisa agridulce se dibujó en los labios de Monique al escuchar la palabra “esposo”. Antes le llenaba el corazón de inmensa alegría, y su pulso se aceleraba cada vez que alguien mencionaba a