Mundo ficciónIniciar sesiónLa paz en la habitación era un espejismo, una burbuja de cristal suspendida en medio de un campo de minas. Isabella, con la respiración rítmica y profunda del agotamiento, se acurrucó contra el pecho de Pablo, buscando su calor de forma instintiva incluso en sueños. Su brazo rodeaba la cintura del agente y su rostro descansaba justo sobre el corazón de él, ese músculo que, por primera vez en años, lat&iacu







