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~ El punto de vista de Isabella
Admiré cómo la luz caía sobre su rostro, resaltando las líneas marcadas de su mandíbula y la determinación de su mirada. Era fascinante verlo así, tan concentrado.
Sin darme cuenta, el relajante sonido de su pluma deslizándose sobre el papel y el suave crujido de los documentos me arrullaron hasta un estado de bienestar. No me había dado cuenta de lo cansada que estaba hasta que me pesaban los párpados. El calor de la habitación, combinado con el ritmo constan