Capítulo 12 – La sombra de la culpa
Anastasia no salió al rezo del alba a la mañana siguiente. Fingió un dolor de cabeza con una fiebre repentina, utilizando cualquier excusa que la mantuviera dentro de sus aposentos por un tiempo. No soportaba las miradas de las demás, ni el murmullo de los cantos donde Dios o siquiera el reflejo de la cruz colgada sobre la puerta. Cada cosa le recordaba que ella ya no era lo que todo creía desde aquella noche.
Anastasia se acurrucó en su camastro, con las sáb