MARIE
La vi.
A ella. Y a ese hombre al que arrastraba a todas partes como un trofeo, con el que volvía loco a mi hermano. Yelena siempre se hacía la inocente, cargando con sus propios problemas como si fueran un bolso.
La odiaba por eso, pero al mismo tiempo… tampoco quería que dejara a ese hombre. Se complementaban demasiado bien, y si se quedaba con él, Livia estaría con mi hermano. Perfecto. Menos dolores de cabeza en mi vida.
Saqué mi teléfono de inmediato para tomarles una foto, solo una i