TRISTAN
Ni siquiera pensé en mi cumpleaños.
Si hubiéramos estado juntos, tal vez mis dedos habrían ido a la pantalla sin pensarlo. ¿Pero ahora? ¿Ahora que estábamos divorciados, ahora que todo entre nosotros estaba roto, desordenado y sangrando? Jamás imaginé que seguiría usando mi cumpleaños como código.
Jamás.
Había amado a otro hombre. Había elegido a otro hombre. Yo estaba aquí, intentando recuperar su corazón, poco a poco, intentando que me mirara de nuevo como antes, y entonces esto.
Mi c