TRISTAN
Tyler era muchas cosas que jamás esperé de él.
Maldito. Un hombre que decía amar, pero que usaba herramientas para absorber el amor.
Y ahora mi hermana, mi propia sangre, me había advertido que mantuviera a Yelena alejada de él.
Marie nunca hablaba sin motivo. Veía patrones antes que nadie. Olía el peligro antes de que llegara. Si me decía que tuviera cuidado, entonces el peligro ya estaba a la puerta.
Ahora solo necesitaba el permiso de Yelena.
Una prueba. Una verdad.
Y cada duda morir