Mundo ficciónIniciar sesión. Cuando terminó faltaban unas dos horas para amanecer, así que se tendió sobre los cuadrados de heno y descansó hasta que comenzara la jornada. Sabía que no iba a poder dormir por el esfuerzo realizado y por la excitación de los sentidos, pero a cambio se sintió como nunca antes, ni siquiera cuando imaginó ser el dueño de medio mundo. En el momento que se enfrentó al asesino de Estrellita no sintió ningún pla







