Mundo ficciónIniciar sesiónAl día siguiente se aparecieron los empleados de la casa de subastas con uno de sus directivos y se llevaron más de la mitad de los caballos. El señor Thomson adoraba a sus corceles, pero más adoraba su dinero y sus propiedades. Se trazó un plan para deshacerse de todas las cosas posibles sin tener que tocar sus reservas de oro en el banco ni vender ninguna propiedad. Ahora que la vida de ambos jóvenes corría peligro, la familia real de







