Christian
—Lo que usted está planteando, para ver si lo entiendo, ¿es que dejemos la empresa? — cuestiona Jacobo, el abogado de la empresa Queris, unas de las razones que tuvimos para venir.
—No, unirnos para ayudarlos, es mi deber aclarar que la palabra más acertada es comprar. Queremos comprarla para poder intervenir en los asuntos de la empresa sin que seamos totalmente sus dueños —intervengo, en cambio Thomas, mi abogado, abre su maletín y extrae unos papeles.
—Vamos a ser lógicos, señor