Mundo de ficçãoIniciar sessãoEstoy sentada en la cama de nuestra habitación del hotel mientras veo a Sergey hacer ejericio, lo que debo admititr, es una vista encantadora y puede que un poco distractora, en especial ya que de vez en cuanto su mirada capta la mía y me da un guiño
- Realmente no creí que te gustara tanto hacer ejercicio - me quejo al ver la hora, mientras él hacía largatijas
- Es una forma de distraerme - explica, deteniendose y limpiando el sud







