119. Amara
Ivan corre de un lado a otro jugando contento con su hermana, y es una de las cosas más adorables del mundo, Jane me lanza miradas ocasionalmente como si quisiera decirme algo, y puedo ver la duda en sus ojitos, es complicado para ella, puedo entenderlo, después de todo, simplemente tomé a Ivan y me fui de casa sin siquiera despedirme de ella mientras que su padre gritaba y Emma lloraba desesperada, pero aunque estaba seguramene confundida, los niños eran bastante más perceptivos de lo que pare