Alexis:
Cuelgo el celular y lo aprieto fuertemente entre mis dedos.
¡Joder!
—¿Qué ocurre?— me interroga Hero, contemplando la expresión en mi rostro.
—Problemas con mi prometida— mascullo.
Mi primo comprime sus labios y yo cuento hasta doscientos en un intento por controlar mi ira.
—¿ Qué sucedió ahora? Volvió a interesarse por otro hombre?
—No.
Hero contempla su reflejo en el espejo y se acomoda la pajarita al cuello.
—Si escucharas mis consejos hace tiempo la tendrías comiendo de mano.
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