Amy:
Miro a mi esposo y tengo que controlarme para no alejarme. No debí dejar que viera mi reacción
ante mi nuevo apellido, pero había disfrutado tanto la sesión de tiro y su compañía , que olvidé
cuál era mi nueva situación.
Me sorprendió oír ese «señora Visconti» de los labios de Luca; me devolvió al sentimiento desconcertante de pérdida de identidad, y, por un momento, no fui capaz de esconder la consternación.
Bastó ese instante para transformar la compañía agradable y bromista de Alexi