Yannek:
De la ensalada pasa rápidamente a pellizcar el pollo. Repite la acción comiendo pequeños pedazos y trata de acomodar el resto encima para que no se note, cosa que me causa gracia y suelto la baranda, yendo en busca de la escalera sin perder de vista su travesura.
El sonido de mis pasos hacen que se voltee asustada con los labios abiertos , y pegándose al escritorio. Cómo queriendo fundirse con la madera con tal de escapar.
—Lo siento señor —susurra avergonzada—. Disculpe... Yo traer