Mundo ficciónIniciar sesiónLa cena fue tranquila, casi terapéutica. Teresa hablaba de las flores del jardín, Lúcio se quejaba de que nadie le dejaba poner más aceite en la comida por el colesterol, y por unos minutos, la vida parecía sencilla de nuevo.
Después de terminar, Lúcio se levantó con un brillo en los ojos.
—Y bien, chica. ¿







