—Gracias estúpida, no sabía cuánto más iba a tardar la fila, menos mal que nos ocupaste lugares.
—Disculpa— Interviene Gabriel. —Nosotros llevamos rato haciendo fila, así que ponte al final de la cola como todos los demás.
Ella se gira hacia nosotros, molesta y frunciendo el ceño completamente ofendida; viéndola desde esta perspectiva me recuerda mucho a una rata de esas que no tienen pelo en el cuerpo, a ella le sienta fatal fruncir el ceño.
—Mira, te lo perdono porque eres nuevo y te lo voy