—¿Por qué debo ser yo?
—Eres el que reunió a todas estas fuerzas.
—En realidad, fuimos mi esposa y yo— Puede ser que mi tono de voz sea serio y distante, pero estoy feliz de decir estas palabras. —Pero es demasiado penosa para hablar en público.
La miré por el rabillo de mi ojo y asintió repetidas veces con la cabeza, luego se acercó un poco a mi oído y me dijo que debo darles palabras de aliento, soy pésimo haciendo esto, pero todos están esperando a que diga algo, así que no tengo más opción