Capítulo 56: Es mío...
—¡Haz lo que quieras! —gruñó Alfa Rezef, yéndose de ahí, molesto.
CLANK~
Sonó el portazo provocado por ese hombre lobo que salió de la casa.
Maray se sorprendió, parpadeando varias veces.
"¿Y ahora, qué le pasa?"
Se preguntó ella. Sin embargo… En su interior ese hecho le dio paz.
Estar cerca de ese macho le era difícil.
Sobre todo después de sus votos en la ceremonia. Desde que juró esa noche de Luna llena amarlo y aceptó que fuera su Alfa frente a ambas manadas.
Desde entonces,