Capítulo 134: Hechizo de protección.
Maray vio através del recuerdo de su madre, a ese enorme lobo de pelaje oscuro azulado que conocía perfectamente… Su mate, Rezef.
—Lo sabía. No se puede confiar en ti, hice bien al poner suficientes trampas y reducir tus fuerzas, Ginne —la voz de ese lobo resonó profundamente.
Maray reconoció ese tono. Ese de furia de su Alfa. Él estaba indignado y enojado. Lleno de rabia luchó contra Ginne.
Esa Reina de Noche Carmesí. Siendo testigo de una escena del pasado.
—¡No tengo alternativa, niñ