93. Tomando una decisión
Malcolm se acercó, arrodillándose frente a sus hijos sus cachorros. Con manos temblorosas, acarició el rostro de Zacary primero, luego el de Lyra, memorizando cada detalle, reconociendo sus propios rasgos mezclados con los de Josephine, ahora comprendía porque se parecían tanto a él.
—No lo sabía, cachorro —confesó con voz quebrada—. No sabía que ustedes existían, me robaron la memoria con un hechizo el cual desconozco el nombre. No me permitieron recordarlos, recordar a su madre...
—¿Un hechizo