167. Los olores de la vida cotidiana
Fue aproximadamente dos horas después del amanecer, como a eso de las ocho de la mañana, cuando Zacary se detuvo de forma abrupta, alzando la nariz al aire con esa expresión concentrada que adoptaba cuando sus sentidos lupinos detectaban algo importante.
—Esperen —murmuró el muchacho pelilargo, inhalando profundamente—. Hay olores diferentes en el aire.
Malcolm también se detuvo, observando cuidadosamente el ambiente mientras intentaba percibir lo que había alertado a su cachorro. A pesar de que