Kate:
—Vaya, vaya, vaya. Si es Kate Miller.
Iba camino al estudio de Lukas cuando esa voz familiar me detuvo.
Sentada cómodamente en el centro de la sala de estar estaba Eleanor, rodeada de sirvientas. Algunas le pulían las uñas mientras otras se ocupaban de sus pies.
Su mirada bajó hasta mi vientre, pero no pareció sorprendida en lo más mínimo. En cambio, una sonrisa se extendió por sus labios.
—No deberías mentir sobre algo como un embarazo. Ya lo sabía aquel día en el centro comercial. ¿Quié