Mia:
Retrocedí tambaleándome unos pasos y apenas logré estabilizarme antes de tropezar.
Mi corazón golpeaba violentamente contra mi pecho. Mi rostro mostraba una mezcla de confusión e ira. Abrí la boca pero no me salieron palabras.
Me habían hecho creer que estaba muerta, pero aquí estaba, a solo unos metros de mí. Aunque se encontraba en mal estado, se veía muy viva.
—Nunca pensé que volvería a verte —dijo con voz ronca y se estremeció.
—Tú… estás muerta.
Ella rio suavemente.
—¿Eso es lo que t