Tan perfecta y tan mía.
— Luego de su estadía en el Norte de su territorio Alfa Edan había vuelto a Toronto, de camino por el espejo retrovisor se visualizó a alguien pasando a gran velocidad que las sombras de la noche reflejaba. Alfa Edan mando a detener las camionetas, si algo lo caracterizaba era que enfrentaba las cosas de buenas a primeras y más cuando se trata de los que ponen en peligro a los suyos.
— Los Vampiros no esperaban que el propio Rey de los Lobos les diera la cara recibiéndolos en pie de Guerra, cua