— Era media noche cuando Alfa Edan se había despertado, las cortinas de la ventana reflejaban una sombra, aquello lejos de alertar al Alfa, él simplemente lo había observado bastante bien negando con la cabeza, así que se levantó y salió de la habitación. No muy lejos de donde él estaba, un lobo lo estaba mirando, el Alfa no presto atención, ya que sabía que era alguien de su manada por el olor que esté desprendía.
— Lo que el Alfa no sabía era que esa persona que lo estaba observando y jurando