— Alfa Edan depósito a Alya en la cama nuevamente, y le dedico una mirada fugaz a Siena, que se encontraba profundamente dormida, era de esperarse un parto en medio de un enfrentamiento, no estaba en los planes del Alfa, cuando un quejido llamó su atención frunció el ceño y dirigió su vista al pequeño que estaba envuelto en la sabana celeste. Edan suspiró y se acercó para cargar al pequeño Ankor, pero al final solamente se quedó contemplando la carita de los cachorros.
— Hasta que sintió presen