Después de darle mi palabra otras tres veces, la abuela finalmente se fue a casa antes que mi papá. No tenía ni idea de que ella lo había oído hablar con Flora por teléfono y se enteró de su reunión, aunque él debería haberse dado cuenta de que no se le puede ocultar nada a la abuela.
Rowena se escapó a su habitación después de hacerme jurar que le diría a ella o a Cordelia si algo así volvía a suceder. Cuando nos dejó, las tres comimos las sobras de la abuela y repasamos varios libros de sigi