3. Valentina & Carlos, una amarga despedida
Han pasado dos meses desde que nos instalamos en la capital, dos meses con muchos altos y bajos. Pero dos meses intensos me he dado cuenta de que ya no podría vivir sin él egocéntrico y petulante de mi prometido.
No sabe que estoy enamorada como una tonta de él. Mi orgullo no me permite ser la primera en decir que lo amo, se que el siente lo mismo por mi, no hay día que no venga a recogerme para pasear o me escriba alguna carta.
Estoy sentada en el porche de la casa con mi padre, está un poco p