18. Micaela, todos pagamos por nuestros pecados
Nuestra semana maravillosa ha llegado a su fin, vivo en un sueño del que no quiero despertar, después de tantas cosas pasadas al fin he logrado encontrar la felicidad junto a él.
Lo amaría igual si no tuviera nada que ofrecer, si fuera un simple campesino lo volvería a elegir.
Volvemos a París, no es lo que había imaginado en mi mente, pero si el rey te hace llamar uno no se puede negar.
Serán pocos días o eso quiero creer, en fin dónde está Armand ese será mi hogar no importa la ubicación. Aun