Mundo ficciónIniciar sesiónUna vez que Doniv se retiró de mi habitación decidí meterme inmediatamente al jacuzzi, y cuando ya estaba instalado ahí en medio de aquella fina mezcla de agua tibia y otras sales y líquidos misteriosos marqué el número de la gobernadora de la ciudad, quien me contestó de inmediato.
— ¿Cómo estás, Bruck? ¿Todo bien?
No sabía si







