Capítulo 295. Era Crown.
—No…
Johan sonrió, aunque no con diversión.
—Qué ironía tan desagradable, ¿no? —murmuró—. Pasaste años creyendo que los hijos existían para prolongar el legado de sus padres.
Su interés volvió a clavarse en él.
—Y al final el tuyo terminó convirtiéndose literalmente en lo único que impide que te mueras.
Elías tiró de las cadenas con brutalidad.
—¡Cállate!
La camilla rechinó violentamente. La enfermera dio un paso adelante otra vez, pero Johan ni siquiera se movió.
Seguía observándolo romperse.