Epílogo 1/2.
Rara vez los medios dedicaban sus portadas a acontecimientos que no alteraran el rumbo de la nación.
Sin embargo, desde que Salomé Crown se convirtió en primera dama, aquello dejó de importar.
Su capacidad para convertir cualquier aparición pública en un acontecimiento digno de conversación hacía imposible ignorarla.
Una mañana podía aparecer recorriendo pequeñas boutiques junto a su madre Orianne, su hermana Théa y Aranzu, o su suegra, mientras el famoso diseñador Guille caminaba detrás de ell