Capítulo 270. Dos frentes.
Si de algo no debía dudar, era que Izan iba a hacer lo que estaba pensando.
El estruendo hueco del barril golpeando contra el suelo no fue lo alarmante, sino el hecho de que en cuanto tocó tierra se abrió, y el combustible se desparramó más rápido que la brea.
Aunque lo pareciera, no fue un gesto impulsivo; Izan no hacía nada sin pensar. Donde Joseph había creado una trampa, Izan la convirtió en una sentencia. El fuego encontró ese nuevo alimento y reaccionó más veloz, elevándose varios metro