Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa morocha salía del edificio cubierta hasta las pestañas. Exhaló aliviada al ver que los periodistas por fin habían desistido de perseguirla. Al final una de las tantas, autonombradas, modelos había aparecido en un video subido de tono y tanto la mujer en cuestión como los periodistas, estaban sacando todo el jugo a tan morbosa noticia.
No llegó a cruza







