Mundo de ficçãoIniciar sessãoMiraban esas pilas de cajas, preguntándose dónde meterían todo. No se movían, solo observaban el espacio frente a ellos.
—Mierda Maiia. Tienes demasiada ropa — se quejó divertido el morocho.
—Lo siento, Alex. ¿Entrará? — se la veía incómoda, en serio no quer







