Mundo de ficçãoIniciar sessãoLlevaba dos días seguidos atada a esa silla. Ese había sido el tiempo más largo que la habían mantenido así. Apenas le habían dado algo de comer y prácticamente nada de agua. Los labios estaban resecos, resquebrajados por la falta de hidratación. El hombre volvió luego de unas cuantas horas en la que la dejó completamente sola. Ella lo había irritado al pedirle por favor que la liberar







