Mundo ficciónIniciar sesiónSu doctor le había recomendado ir a casa a asearse y descansar. Ellos se reencontrarían en cuanto la muchacha despertara, con energías renovadas y la cabeza un poco más despejada. Alex la llevó hasta el baño y, de a poco, le quitó la ropa. El morocho debió disimular su gesto de ira al ver las pequeñas muñecas de la mujer que estaban machacadas y aún con sangre. Las tomó con deli







