—No lo aceptaría— Se sienta cerca, coloca sus manos a cada lado del rostro de ella. —Soy demasiado posesivo y celoso para aceptar eso—.
La besó con locura hasta que se quedaron sin aliento, ella pretendía apartarse, pero no era rival para él, Alexander tiraba de su vestido, era un obstáculo innecesario entre ellos.
—No, por favor— Era la primera vez que ella se negaba.
—¿Qué pasa?— Dice extrañado, con la voz jadeante como la de ella.
—¿Es que no me ves?—.
—¿De qué hablas?—.
—Ya se nota mi embar