—Eres la embarazada más sexy que conozco—.
Se arrodilló delante de ella y besó su abultado vientre, ella tenía puesta una bata muy ligera, él quería volver de nuevo a la cama, hizo el enorme esfuerzo de controlarse y dejó que ella entrara al baño, cuando salió, la vio vestirse, eligió un vestidito rosa, le llegaba por debajo de las rodillas, un escote de corazón y mangas caídas, semanas atrás hablaron casualmente de que quería hacer ella ese día, había dicho, que estar con él, era todo lo que d