Estaba acostada en la cama, mirando el techo, con la mente hecha un completo caos. No importaba cuánto lo intentara, no podía dejar de pensar en él. Lucian.
La forma en que me había mirado antes, la forma en que su voz profunda me enviaba escalofríos por la columna… todo en él consumía mis pensamientos. Era enloquecedor. ¿Por qué estaba así? ¿Por qué sentía que me estaba asfixiando bajo el peso de mis propias emociones?
Me giré de lado, abrazando mi almohada. Tal vez si solo… lo viera por un se