- Definitivamente, eres una delicia – me levanto con un fuerte dolor de cabeza y veo a mi lado a Lina, que está completamente desnuda.
- ¿Qué… qué pasó? – al bajar la mirada, veo que yo también estoy desnuda y eso me asusta.
- ¿Acaso no te acuerdas lo bien que la pasamos? - ¡No puede ser, me acosté con Lina! Me acosté con una mujer.
- Mía, tienes lo tuyo. Cuando quieras, lo podemos repetir.
- ¡Estás loca, Lina! ¡Esto no debía pasar!
- Hay, nena, eso no decías ahora cuando te la estaba chupa